La disminución de la visión y audición es un problema muy común en las
personas de edad, ya que más de la mitad de los adultos mayores de 75 años tienen algún tipo de
disfunción auditiva y una mayor proporción de disfunción visual; las cuales son patologías muy
importantes que se deben considerar ya que conllevan graves efectos tanto psicológicos como sociales. Entre ellos se pueden producir problemas de comunicación del paciente con su entorno, lo que lleva a una desconexión
del medio y poca participación en eventos sociales. También son importantes los factores psicologicos ya que se corre el riesgo de producir o agravar cuadros de depresión.
Una de las causas principales de la pérdida de audición es la edad, por lo que se considera una consecuencia natural del envejecer. Al hacernos mayores, las células ciliadas del oído interno comienzan a morir, y nuestra audición irá empeorando según van muriendo estas células. Esta pérdida es progresiva se da por el envejecimiento, usualmente empieza a producirse a partir de los 40 años.
Los factores que intervienen a los problemas auditivos también pueden ser externos, como la excesiva cera en los oídos, artritis en los huesecillos del oído medio, etc. Sin embargo la mayoría de los daños se deben a cambios degenerativos en la cóclea, el principal receptor neurológico para la audición.
La presbiacusia es la pérdida progresiva de la capacidad para oír que está relacionada con la edad, esto resulta por la causa de daños en las partes internas del oído, el nervio auditivo o los trayectos de la audición en el cerebro. La causa con mayor frecuencia es la edad, y también se ha involucrado a ruidos fuertes, herencia, lesiones en la cabeza, infecciones, enfermedades, ciertas medicinas recetadas y problemas de circulación, como la presión arterial alta.
El grado de esta afección varía de una persona a otra. Además, el adulto mayor puede tener un grado diferente de pérdida en cada oído, por lo que esta reducción afecta y crea un sentido de aislamiento social creciente en el individuo y la única forma de compensar esta falta y mostrar efectos positivos vendría a ser el audífono.
Referencias:
Schaie, K. W., y Willis, S. L. (2003). Psicología de la edad adulta y la vejez. (Ed.5) .España: Pearson.

A veces pareciera que nuestra sociedad ya no siente ese aprecio por las personas de la tercera edad, ya no se siente ese respeto que se debería tener hacia ellos, ni en las calles ni en nuestras casas solo porque ellos ya no pueden hacer actividades físicas que hacían antes.
ResponderEliminarExacto Julio como bien tu lo dices las personas adultas mayores no son consideradas en nuestra sociedad; pero la pregunta es ¿Qué hacemos nosotros por cambiarlo?, creo que el cambio debería empezar desde nuestros hogares y a partir de ello difundir dichos conocimientos a los que nos rodean.
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ResponderEliminarMi abuelito perdió la audición en el oído derecho y los efectos que en el ha causado ha sido el estrés constante y la ansiedad de no entender o no escucharnos .... Sin embargo le hacemos saber que sus otros sentidos estan para vivir igual de feliz... Interesante articulo !
ResponderEliminarMi abuelito perdió la audición en el oído derecho y los efectos que en el ha causado ha sido el estrés constante y la ansiedad de no entender o no escucharnos .... Sin embargo le hacemos saber que sus otros sentidos estan para vivir igual de feliz... Interesante articulo !
ResponderEliminarMuy buen aporte Claudia, que importante es que la familia también sea participe de esto, ya que para ellos los problemas que se les presente va ser una dificultad para sentirse estables tanto emocional y psicológicamente, pero que mejor que nosotros mismo (amigos y familiares) les ayudemos a buscar estrategias u otras soluciones para poder convivir con su problema y aprender a desarrollarse de diferentes modos.
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